jueves, 12 de julio de 2007

Yoko Ono: ¿Bruja o Estuche de monerías?

Por Andrea Gon-Belt.



Siempre que se habla de Yoko, es como si jugara un papel secundario, bajo el brazo de Lennon, el odio de Paul y unos cuantos millones de fans. Nos importa poco (y a pocos) cuando nació, que es de su vida, que le gusta hacer los domingos o cuantas de azúcar le pone a su café en las mañanas; la vida de Yoko no empieza a partir de John, que de cualquier manera es a él a quien se la dedica por medio de un sin fin de obras.

En 1933 Yoko llega al mundo. Bajo la influencia de su padre “un pianista frustrado” (según la mayoría de las biografías existentes de la artista) a muy corta edad recibió la música casi como educación fundamental. Se dice que a los cuatro años de edad fue cuando por primera vez la “niña del océano”, significado que se le da a su nombre, tiene su primer concierto. No paso mucho el tiempo cuando “Los Ono” dejaron Tokio para establecerse en Estados Unidos, de lo cual tampoco transcurre demasiado, para que sean casi expulsados por los “yankees” a causa de la Primera Guerra Mundial y el odio de estos hacia los “nipones”.

A principios de los cincuenta Yoko regresa a Nueva York, después de haber contraído nupcias con Ichiyanagi Toshi, compositor quien fue compañero de Ono, en la escuela de Música. Diez años en la Gran Manzana le bastaron para acentuar su carrera, no solo por el lado musical, ya para cuando pisaba 1960, se iniciaba como poeta y artista plástica. De ahí su primera exposición en 1961 en la AG Gallery en Nueva York, donde Toshi colabora con la caligrafía en la obra “Pintura en tres estrofas”, poema que Yoko realiza, dejándole al lector la tarea de imaginar. A lo que llamaría “Arte cerebral”.

Para esas fechas, se integra al colectivo Fluxus, de la mano de John Cage : “las instrucciones deben ser escritas para que la obra en realidad exista” , casi como el slogan de muchos artistas de esa época, que pareciera adelantada al momento. Fluxus (flow: fluir) que forma parte de un movimiento artístico que nace en los sesentas, caracterizado por darle mas importancia a lo ético y no a lo estético:

Fluxus purga el mundo de la locura burguesa, de la cultura intelectual, profesional y comercializada. Purga el mundo del arte muerto, de imitación, del arte artificial, abstracto y matemático", según George Maciunas, uno de los miembros fundadores de este colectivo.

En el 62´ concluye el primer matrimonio de Yoko, que abatida por una depresión e intentos fallidos de suicidio, regresa a la capital Japonesa para encontrarse con su familia, quienes la internan en un Hospital Psiquiátrico y permanece sedada durante meses. Y entonces como caído del cielo aparece Anthony Cox, músico de jazz, que la rescata de su “mala racha”, pidiéndole matrimonio y llevándola de vuelta a Nueva York, donde realiza, “cut pieces” un performance donde ella aparece en un escenario en la misma posición, invitando al público a cortar su ropa en pequeños pedazos hasta dejarla desnuda. Todo aquel que estuviera presente podía participar, lo único que se requería era llevar unas tijeras.

Cut pieces, recibe buenas criticas y da la vuelta al mundo hasta llegar a Londres en 1966, donde es invitada a representarla en la Indica Gallery, patrocinada ni mas ni menos que por el mismo Lennon. Para ese entonces Ono incursionaba en el cine experimental, con obras como “bottoms” mas de cien traseros desnudos desfilando frente a una cámara casi convencional; “fly” donde una mosca recorre el cuerpo de la Japonesa, entre otros; Que de igual manera que sus anteriores trabajos, había que usar la imaginación y criterio amplio, para poder gozar de la obra.

Los londinenses no usaron ni una ni otra y Yoko fue vista de mala manera; Lennon fue la excepción y para mala suerte de Cox, John que también era casado, estaba a punto de “bajarle a la novia” que después de haber platicado unas cuantas horas, había quedado totalmente prendado de ella.



Dos años más tarde, divorciados y enamorados se casan en Gibraltar un 20 de marzo de 1969.


A sus 74 años Yoko no solo representa una buena parte del Fluxus y de numerosas ideologías para las artes en general, también se considera precursora del Punk y hasta la fecha se sigue pensando que es uno de los personajes clave dentro del movimiento de protesta que da inicio a finales de la década de los sesenta, lo cual nos lleva a pensar que con o sin Lennon, Yoko y su excentricismo permanecerían como parte de un icono importante a nivel mundial.

De Tarea:

Cut pieces

Fly

Bottoms (four)

Fluxus (one)



2 comentarios:

Luis dijo...

thurston moore de sonic youth le rinde tributo a yoko ono en una rola que se llama "ono soul" a la cual le hicieron un videoclip que empieza similar al video de la mosca que hizo yoko.

http://www.youtube.com/watch?v=a71dTOYFepk

muuuuy interesante.

YOU ARE A GHOST dijo...

mi adorada Yoko!